El Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, convocó una reunión sobre las cuestiones de licencia de determinados tipos de actividad. Se sometió a examen el proyecto de ley "Sobre la modificación de las leyes en materia de licencia", elaborado por el Ministerio de Economía, informa el corresponsal de BelTA.
"Considero que la cuestión es muy importante y actual para el país en su conjunto", señaló el líder belaruso.
Pidió a los parlamentarios que prestaran seria atención a esta cuestión. "Ante todo, los diputados deben sacudirse. Son personas competentes. Sentarse junto con las personas interesadas y elaborar este proyecto de ley. Y no simplemente "cambios y adiciones", sino examinar la ley en su conjunto".
Entre las innovaciones propuestas en el proyecto de ley se encuentran la introducción de la licencia para la educación complementaria de niños y jóvenes, los servicios de instalación y mantenimiento de porteros automáticos, así como la modificación de los requisitos para los trabajadores sanitarios del sector privado de la salud.
El Jefe de Estado propuso debatir las novedades más acuciantes del documento para determinar los enfoques para su posterior elaboración en el Parlamento.
Hablando del propio término "licencia", Aleksandr Lukashenko señaló que es una especie de reglas del juego. "En su base está el permiso. Hay licencia, voy y trabajo. También puede haber restricciones", dijo. "Hay que entender que, si hablamos de restricciones, estas son forzosas y deben estar dirigidas al bien, y no al mal. La tarea es proteger la vida y la salud de las personas, garantizar la seguridad del Estado. Y aquí no hay que tener miedo (de que la licencia sea una regulación excesiva, etc.) si se trata de cosas serias".
Según Aleksandr Lukashenko, es necesario definir en la ley la cuestión de los alcances de la licencia, incluyendo el estudio de la práctica en otros Estados. "Hay que abordar esta ley con suma seriedad. Por eso insisto en reelaborarla por completo, y no solo en complementarla y modificarla", subrayó el líder belaruso.
"La licencia no es un fin en sí mismo. Se puede sobrerregular cualquier tipo de actividad. Pero las barreras excesivas, las decisiones insuficientemente ponderadas e incluso las formulaciones mal elaboradas pueden afectar de manera muy desfavorable tanto a las personas como a la economía", señaló el Presidente. "El Parlamento y el Gobierno deben ver claramente las consecuencias de las decisiones. Es importante no permitir innovaciones en aras de intereses departamentales que puedan provocar una reacción negativa justa en la sociedad. Eso también hay que tenerlo en cuenta. Pero no es lo principal. Si es necesario, entonces es necesario. Hay que entender cómo funcionará en la práctica. Y no solo en Minsk, sino también en una aldea remota. La ley es la ley".
Resumiendo, el Presidente volvió a señalar el enfoque principal: "No hay que sustituir la solución de los problemas con el establecimiento de barreras administrativas si no es necesario. También es menester prestar más atención a los resultados del debate público de los proyectos de ley. Hay que presentar al Presidente aquellos proyectos que se hayan sometido en su totalidad al juicio de la opinión pública. Eso también es importante: tener una conclusión determinada sobre cómo percibe la gente tal o cual proyecto antes de que se convierta en ley. La legislación debe ser lo más estable posible".

